Son muchos los factores que influyen a la hora de elegir un tinte u otro para tu cabello. Si te tiñes el pelo conviene que sepas cuál de todos los tintes que hay en el mercado es más adecuado para tí. Naturales, sintéticos, con amoniaco, vegetales, permanentes o semipermanentes… ¿Cuál es la mejor opción? Todo depende del resultado que quieras obtener.

  1. Tintes Permanentes

Este tipo de tinte no se va con los lavados del cabello, sino que se queda impregnado en el cabello, cubre las canas y da color al pelo. El principal inconveniente de este tipo de tinte es que contiene amoniaco, lo que hace que el pelo pueda estropearse y resecarse. Otra desventaja es que de querer continuar con el color, cuando aparece el color natural en la raíz no queda otro remedio que volver a teñirse para igualar el color del cabello. La ventaja es que los colores son más intensos y duraderos, además de ser la única forma de cubrir de manera eficaz las canas. Si quieres aplicar un tinte permanente es importante que mantengas el pelo sano con productos adecuados y que vayas a la peluquería cada cierto tiempo a cortarte las puntas para quitar la parte más estropeada.

  1. Tintes sin amoniaco

Los tintes sin amoniaco son una buena opción perfecta para tener un color bonito pero sin los efectos del amoniaco. El cabello estará más hidratado y natural. Estos tintes también cubren las canas pero no son tan eficaces, pues con el tiempo irán perdiendo intensidad con los lavados y la cana irá apareciendo progresivamente. Los colores son bonitos pero tienen una duración más limitada en el cabello y no son tan intensos como los que sí contienen amoniaco. La ventaja más evidente es que el pelo no se estropea tanto y no será necesario tanto mantenimiento para tenerlo sano, además, la frecuencia de aplicación no tiene  por qué ser tan seguida, ya que al ir desapareciendo el color gradualmente, la raíz no se notará tanto.

  1. Tintes semipermanentes

Se trata de pigmento de color directo que no contiene agua oxigenada ni amoniaco. Suelen ser colores fantasía aunque también podremos encontrar otros más tradicionales que nos permitirán dar un toque de color bonito a nuestro cabello natural, aportando brillo e hidratación. La desventaja de estos tintes, es que si queremos cambiar la tonalidad del cabello por completo, será necesaria una decoloración previa antes de aplicarlo, lo que estropeará y resecará mucho el pelo. Si lo que buscamos es dar un tono distinto podemos aplicarlo sin decolorar, pero debemos tener claro que se conseguirá un efecto muy sutil, un ligero cambio sobre nuestra base natural.

Estas son los tipos principales de tinte que podemos encontrar en el mercado. Escoger uno u otro dependerá del objetivo que queremos conseguir y de lo que estamos dispuestos a dañar nuestro cabello. Esto no quiere decir que tengamos que tener miedo a la hora de elegir tintes convencionales, ya que si queremos mantenerlo sano, solo debemos escoger los productos adecuados para su mantenimiento. Serán imprescindibles productos como champús sin sustancias abrasivas, mascarillas hidratantes y sérums. También existen otras opciones extra como lociones y ampollas que nos ayudarán a que nuestro cabello luzca bonito. Todo ello acompañado de una visita a la peluquería cada cierto tiempo para sanearlo ayudará a conseguir un pelo sano, hidratado y sin puntas abiertas.